El número 1 del mundo, el italiano Jannik Sinner, cayó en la segunda ronda de Roland Garros, luego de presentar variados problemas físicas y tras inclinarse ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo por 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1.
Es un golpe mayúsculo al torneo, dado que el transalpino era el máximo favorito para la victoria final en el único Grand Slam que le falta, al que llegó tras una racha de 30 triunfos consecutivos y en ausencia del español Carlos Alcaraz, su verdugo en la final del año pasado.
Sinner comenzó a mostrar problemas físicos debido al calor y a molestias en la cadera durante su enfrentamiento contra Cerúndolo, quien aprovechó la situación, para quebrar el servicio de su rival y colocarse 5-4 arriba en el tercer set. En ese momento, el italiano solicitó asistencia médica y se retiró momentáneamente al vestuario, regresando a la pista visiblemente afectado en su rendimiento.
Cerúndolo mantuvo la intensidad, consciente de la oportunidad de reengancharse al partido, y se adjudicó el tercer parcial ante un rival con serias dificultades para desplazarse. Sinner volvió a retirarse al vestuario y, aunque mostró algunos destellos de su nivel, terminó cediendo también el cuarto set con la intención de reservar energías para la manga definitiva.
Sin embargo, la recuperación no llegó en el quinto set. El italiano continuó sufriendo los efectos del calor extremo, mostrando signos severos de fatiga y recurriendo a un ventilador en los descansos. Cerúndolo manejó el ritmo del juego y terminó asegurando la victoria ante un Sinner que completó el encuentro más por respeto al público que por posibilidades reales de ganar.
Con esta eliminación, el torneo se queda sin su principal favorito tras su primer contacto con las altas temperaturas.