Enrique Esteban Barrio, empleado de la empresa de medicina privada que prestó servicios durante la atención domiciliaria que recibió Diego Armando Maradona en sus últimas dos semanas de vida, declaró este martes en el juicio por su muerte que aquella atención «no se hizo de la manera tradicional» y que había una indicación para darle al ídolo lo que pidiera.
Barrio, que se desempeña en el área de cuidados asistenciales de la empresa Swiss Medical, explicó la modalidad de tratamiento que fue acordada por los médicos y familiares de Maradona junto con la compañía.
«Nos dijeron que iban a estar a cargo del paciente y que teníamos que darle lo que nos pidan», añadió, en alusión a las responsabilidades en torno al cuidado del paciente durante los 14 días que pasó en una vivienda en las afueras de Buenos Aires en la que se recuperaba de una cirugía en la cabeza.
Los detalles del tratamiento recibido por el astro durante esas dos semanas son objeto central de debate en el juicio ya que, según la acusación, tuvieron incidencia directa en su fallecimiento.
El pasado jueves, Agustina Cosachov, psiquiatra de Maradona y también imputada, reveló que algunos de los requerimientos que había hecho a Swiss Medical para aquella atención domiciliaria no habían sido cumplidos.
Por su parte, la gerente de Riesgo y Calidad de Swiss Medical, Mariana Flichman, aseguró en la misma audiencia que la empresa nunca se comprometió a ofrecer una «internación domiciliaria» sino que simplemente se comprometió a brindar «cuidados domiciliarios», mediante enfermeros y acompañantes terapéuticos.
En su testimonio de este martes, Barrio reconoció que la empresa recibió distintos pedidos de médicos y enfermeros y enfatizó que, debido a que «el paciente era alguien importante», se designó una coordinadora, que funcionaba como enlace con los médicos y familiares de Maradona y que «tenía que ver que las prestaciones solicitadas fueran viables».