El delantero Octavio Rivero tomó revancha en una temporada truncada por las lesiones y lideró el «remontazo» de Universidad de Chile por 4-0 sobre Deportes Antofagasta en cuartos de final de Copa Chile, evidenciando su alegría por su segunda titularidad con los azules.
Tras el compromiso, el charrúa dijo estar «muy contento con el triunfo, fue un partido muy difícil; teníamos mucho por perder y muy poco por ganar, entendiendo que jugamos contra un equipo de la B. Nosotros lo jugamos como una final y creo que fuimos justos ganadores. Dejamos atrás lo que fue el clásico con Católica, que fue un golpe duro».
«Estamos muy contentos por el partido y yo especialmente por haber jugado de titular de vuelta. Estoy muy feliz por los goles, pero más por la victoria, que la necesitábamos«, agregó el «9» azul.
Respecto a la obligación que tenían de dar vuelta la serie ante el cuadro puma, el ariete de 34 años subrayó que «si quedábamos afuera era una catástrofe, cómo la U iba a quedar afuera con un equipo de la B, pero si ganábamos era lo normal. Nosotros teníamos claro que iba a ser así, por suerte lo jugamos todos como una final y se notó».
Por último, hizo una inesperada confesión sobre la mini pretemporada a la que se sometió para volver a jugar. «Yo no quería, me tuvieron que obligar, no me gustó mucho. Hoy la verdad que agradecido por cómo fue, porque era lo más importante para mí, poder estar bien para poder ayudar al equipo. Me lo hicieron ver de ese lado, de que era mucho mejor que me ponga bien y no que siga arrastrando molestias por querer estar».