Ad portas del debate del Presupuesto 2027 en el Congreso y después de la publicación del reporte del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) —que este miércoles fijó la tasa de desocupación nacional en un 9,6% para el trimestre móvil junio-agosto de 2026—, el economista Rodrigo Wagner analizó en Lo Que Queda del Día la consolidación de cifras negativas en el mercado laboral chileno.
De acuerdo con el informe del organismo, la desocupación experimentó un incremento de 1,0 punto porcentual en 12 meses, producto del alza de la fuerza de trabajo (0,3%) y de la reducción presentada por las personas ocupadas (-0,9%).
«Ya no es como un desliz; parece marcar una tendencia», dijo el profesor asociado de la Universidad Adolfo Ibáñez y excoordinador macroeconómico de Hacienda, que descartó que el deterioro responda a un fenómeno estrictamente invernal o transitorio.
«Hay algo de la menor actividad que estuvo relacionado con eso, pero ojo: hay veces donde eso no determina inmediatamente el empleo. Lo que vemos es que hay una tendencia también a la caída del consumo, y mucha gente trabaja en (servicios ligados al) consumo. Hoy día vimos las cifras de agosto de comercio bastante débiles. Entonces, si bien en un mes en particular están las tormentas —eso ocurre—, cuando son cuatro meses ya no son puras malas suertes; hay también una tendencia subyacente a la que hay que ponerle atención (…) Si tú revisas la cifra limpia de estacionalidad, es súper preocupante«, advirtió el académico.
Plan «Chile Despega»
Respecto al programa gubernamental Chile Despega, orientado a la creación de 100.000 puestos de trabajo, el especialista evaluó su alcance real frente al déficit del mercado laboral.
«Cien mil empleos es más o menos 1% de la fuerza de trabajo, que es justo lo que tenemos extra de desempleo con respecto al año pasado. O sea, si el Gobierno logra esa meta de 100.000, llegaremos al nivel de desempleo que había en agosto del año pasado (…) Mirado de esa manera, devolverse a como estábamos el año pasado, no se ve muy ambicioso«, aseveró.
El economista remarcó que la situación obedece a un salto discontinuo registrado desde abril y mayo de este año, influido por el bajo dinamismo de la economía y la caída en las decisiones de inversión.
«El desempleo depende de que haya disponibilidad de empresas por contratar y eso ocurre cuando hay períodos de inversión importante en Chile (…) Mañana sale el dato del Imacec de agosto y se espera que sea muy bajo, quizás negativo, aportando poco al crecimiento del país. Ahí hay una dimensión que, en la medida que se recupere la actividad económica, se va a recuperar algo el empleo, pero tampoco es magia. Se está tratando de entender qué es, pero por lo menos me parece importante que haya sensación de urgencia al respecto, porque no era algo que el Gobierno tenía en sus escenarios cuando partió«, sostuvo.
El desafío de la inversión pública
De cara a la discusión del erario fiscal en el Congreso, Wagner advirtió que el desafío no solo radica en la asignación de fondos, sino en la capacidad técnica para gastarlos a tiempo.
«Una cosa muy importante es la ejecución de la inversión pública, porque, por ejemplo, ahora lo que uno ve con los datos es que hay presupuesto aprobado para inversión pública y que cerca de 1.000 millones de dólares están atrasados en esa ejecución —transferencias y demases—. Entonces, ya no es solo presupuesto, sino que tiene que ver con las capacidades de ejecución presupuestaria«, concluyó.