El Presidente José Antonio Kast descartó este jueves un cambio de gabinete en medio de la polémica por las rebajas de penas aprobadas por el Gobierno a 56 condenados por delitos sexuales contra menores, que involucra al ministro de Justicia, Fernando Rabat.
En declaraciones a la prensa tras intervenir en el plenario de la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid, donde cierra su gira por Europa, el Mandatario reiteró que no tiene previsto modificar su equipo ministerial.
«Lo descarté ayer, lo sigo descartando y no sé por qué se genera tanta controversia. A los ministros los convoca el presidente y les pide dejar de participar en caso de que corresponda», afirmó Kast, quien recordó que le corresponde a él nombrar y remover a los integrantes de su gabinete, y no a las distintas fuerzas políticas.
El Presidente agregó que prevé reunirse con los líderes de los partidos, con quienes aseguró mantener un «contacto permanente», y anunció que este viernes celebrará un comité político para avanzar en la agenda legislativa.
El emplazamiento a la oposición por la acusación contra Rabat
Kast acusó a la oposición de buscar réditos políticos en lugar de soluciones al problema de los beneficios penitenciarios.
«Queremos avanzar en modificación de leyes en relación con beneficios penales. No hemos podido hacerlo. Queremos ver ahora cómo también convocar a todos y que no se transforme algo que es un tema de fondo para solucionar problemas de raíz en nuestro país, como es el tema penitenciario, en temas políticos», sostuvo.
Asimismo, emplazó a la oposición a presentar cuanto antes la acusación constitucional contra Rabat y a no prolongar un asunto que, según advirtió, «cada día que se alarga revictimiza a las personas que fueron objeto de abusos».
El Mandatario manifestó su confianza en que el lunes pueda comenzar el debate parlamentario y la tramitación del proyecto de ley que recoge iniciativas en materia de seguridad.
Las rebajas de penas que mantienen cuestionado al ministro
La controversia se produce en medio de una caída de la aprobación presidencial, que llegó a sus niveles más bajos desde que Kast asumió el poder, hace menos de ocho meses, según diversas encuestas publicadas durante la última semana.
Entre marzo y septiembre, Rabat firmó decretos que autorizaron rebajas de penas por buena conducta a 56 condenados por delitos sexuales, así como a al menos dos personas condenadas por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura de Augusto Pinochet.
El ministro, contra quien la oposición prepara una acusación constitucional, ha defendido que actuó conforme a la ley. Según su explicación, el Gobierno aplicó el criterio establecido por los tribunales para las condenas anteriores a la reforma de 2022.
En medio de los cuestionamientos, Rabat atribuyó las rebajas a un «vacío legal» y anunció la suspensión de la tramitación de estos decretos, junto con medidas legislativas para impedir que condenados por delitos sexuales contra menores continúen accediendo a estos beneficios.