Un duro revés disciplinario sufrió la selección de fútbol de Egipto luego de que a tres meses de su dramática despedida en los octavos de final de la Copa del Mundo, el Comité de Disciplina de la FIFA resolviera sancionar de oficio al director técnico Hossam Hassan, a su hermano y asistente Ibrahim Hassan, y al atacante Mostafa Ziko por sus desmedidos reclamos contra el arbitraje tras caer por 3-2 ante Argentina.
La resolución fue confirmada oficialmente por la Federación Egipcia de Fútbol (EFA) mediante un comunicado difundido en sus canales institucionales.
«La Federación Egipcia recibió las decisiones del Comité de Disciplina de la FIFA, las cuales incluyen la suspensión de Hossam e Ibrahim Hassan por tres partidos cada uno, y la suspensión del jugador Mostafa Ziko por cinco compromisos», detalló el organismo rector del balompié de los «Faraones».
Frente al drástico fallo, desde la federación africana anunciaron que recurrirán a las instancias pertinentes: «Hemos presentado una solicitud para obtener los considerandos y fundamentos detallados de las sanciones, con el fin de evaluar la posición legal antes de adoptar medidas de apelación».
El castigo responde a los incidentes ocurridos al término del compromiso mundialista, donde la delegación egipcia apuntó directamente al cometido del juez central de nacionalidad francesa.
En aquella oportunidad, el estratego Hossam Hassan disparó con dureza en rueda de prensa: «Merecíamos la victoria. Argentina presionó al árbitro desde antes del partido solo porque era francés».
Aún más graves fueron las declaraciones emitidas por el delantero Mostafa Ziko, factor que le significó una sanción de cinco encuentros fuera de las canchas: «El árbitro fue totalmente injusto. Nos persiguió desde el inicio y no quería que ganáramos. Felicitaciones a Argentina por otra Copa del Mundo», lanzó con ironía el atacante de Pyramids FC, acusaciones que la FIFA no dejó pasar e interpretó como una falta grave contra la integridad de la competencia.