El 76 por ciento de la población global vive bajo regímenes autoritarios o autocracias híbridas, de acuerdo con el índice «Tyranny Tracker», publicado en Londres por Human Rights Foundation (HRF).
Según el estudio, de los 179 países y territorios monitorizados, un 41,3 por ciento son sistemas totalmente autoritarios, como Rusia o China; un 34,8 por ciento son regímenes autoritarios híbridos (India, El Salvador) y solo el 23,5 por ciento restantes son considerados Estados democráticos.
El acto de presentación en Londres estuvo encabezado por Yulia Naválnaya, presidenta de HRF y esposa del fallecido opositor ruso Alexéi Navalni; y contó con la presencia, entre otros, del opositor venezolano Jesús Armas y la activista hongkonesa Carmen Lau.
«En el siglo XXI los dictadores se han vuelto más inteligentes y astutos. Aprenden el uno del otro, trabajan juntos y se ayudan los unos a los otros«, dijo Naválnaya, que consideró imposible hacer frente a estos líderes autócratas sin un «análisis serio y un enfoque científico».
«Tyranny Tracker» pretende actualizarse de acuerdo a la evolución de los acontecimientos geopolíticos. En esta línea, la presidenta de HRF habló de la «histórica derrota» del régimen autoritario híbrido de Aleksandar Vucic en Serbia el domingo, y comentó que el regreso de María Corina Machado a Venezuela, «podría cambiarlo todo».
A título personal, Naválnaya también habló de Vladímir Putin y estimó «sinsentido» que el emisario de la Casa Blanca para Moscú, Steve Witkoff, lo calificara hace algunos días como alguien «humanitario».
«Putin mató a mi marido», sostuvo la viuda de Navalni, como evidencia de lo contrario.
Dictadores profesionales
Junto con el «Tyranny Tracker», Human Rights Foundation presentó -en colaboración con Action for Democracy- el llamado «Índice de Colaboración Autoritaria«: un sistema de base de datos que monitoriza en tiempo real la ayuda mutua entre regímenes, gobiernos y partidos de corte populista o autoritario.
Partiendo de un análisis desde el pasado 1 de abril hasta el 1 de octubre, concluyó que la colaboración es cada vez más sistemática entre formaciones de ultraderecha en Europa -como el británico Reform UK, la Agrupación Nacional francesa, Alternativa por Alemania (AfD) o Vox, en España- especialmente en política exterior, bajo la premisa de estar «a la espera» de acceder eventualmente al poder.
El índice también profundiza en la extensa red de alianzas autoritarias de China y Rusia a nivel global -desde Europa, hasta África o Latinoamérica-, y cómo las dictaduras se imitan las unas a los otras y siguen las mismas prácticas para «profesionalizar» sus regímenes iliberales, incluyendo la represión de disidentes.