El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó este jueves que Cuba vive un momento «absolutamente desafiante», con «serias amenazas», como una posible «agresión militar» de Estados Unidos.
El líder castrista habló hoy en un acto conmemorativo del 65° aniversario de la «declaración del carácter socialista» de la revolución cubana, en un momento de especial tensión con Washington.
El diario estadounidense USA Today informó el miércoles que el Pentágono está intensificando sus planes de intervención militar en Cuba, a la espera de órdenes directas de Donald Trump para actuar.
En este contexto, Díaz-Canel instó a los cubanos a «estar listos» para combatir una invasión, y «prepararse» para la guerra.
«No la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y, si fuera inevitable, ganarla», aseguró, describiendo a la isla como «un Estado amenazado que no se rinde, que resiste, crea».
Cuba es «un Estado -no lo duden- que vencerá», enfatizó, saliendo al paso de quienes hablan de un «Estado fallido».
«Agresión multidimensional»
Denunció a continuación «la agresión multidimensional» de Estados Unidos contra la isla, partiendo de la frustrada invasión de Bahía de Cochinos en 1961 (por parte de exiliados cubanos con respaldo estadounidense), de la que este viernes se cumplen 65 años.
También repudió el «carácter genocida y multidimensional del bloqueo», que tildó de «primer causante» de la crisis que afecta a la isla: «Nadie podrá negar su culpa absoluta en el dolor de las familias cubanas».
Expertos y economistas independientes apuntan que la situación actual en Cuba se explica por la combinación de las sanciones con una serie de fallidas políticas económicas, y califican la crisis de estructural y sistémica. El producto interno bruto cubano (PIB) se ha contraído más de un 15 por ciento entre 2020 y 2025.
El bloqueo petrolero que EE.UU. impuso a la isla desde enero ha agravado esta situación, paralizando casi por completo la actividad económica, especialmente la estatal, y los servicios públicos.
Washington está presionando a la isla para que inicie una serie de reformas económicas y políticas, y ambas partes han reconocido contactos bilaterales, pero hasta el momento no se han reconocido avances ni frutos.
Trump indicó esta semana que posiblemente se ocuparía de Cuba una vez cierre la guerra con Irán.