Unicef denunció este martes cómo los niños sufren especialmente las graves consecuencias de la guerra de Gaza, donde 40.000 han quedado huérfanos de uno o los dos padres, 4.000 necesitan evacuación médica, solo el 50% asiste a la escuela y nueve de cada diez sufren problemas de salud mental.
La jefa de la oficina de Gaza de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia, Sonia Silva, lamentó que la situación sigue siendo «crítica, no ha mejorado desde el alto el fuego, pues aún hay algunos ataques israelíes, y 800.000 menores de edad viven en condiciones de «hacinamiento», con problemas de servicios esenciales como agua y recogida de basura, con el riesgo de infecciones.
Son «necesidades inmensas» y «urgentes», incidió Silva, de más ayuda humanitaria, de alimentos proteicos, insumos sanitarios «críticos» y productos de higiene para «dignificar» a las personas.
Y, sobre todo, que mejoren las condiciones de «refugio», de alojamiento. Once niños murieron el invierno pasado de «hipotermia», ilustró.
También se requieren equipos de energía para hospitales, material escolar e infraestructuras sanitarias, educativas y de vivienda con prefabricados; e instó a la colaboración de la iniciativa privada.
Escuela: la esperanza de los niños gazatíes
Silva subrayó que 14.000 personas necesitan ser evacuadas de Gaza para recibir la asistencia médica adecuada, de las que el 28,6% son niños. Sobre este asunto, enfatizó que se requiere el compromiso de muchos países para aceptarlos, añadió.
Habló de una incidencia «muy alta» de discapacidad entre los menores (en torno al 10%) y de los 10.000 que padecen desnutrición severa o moderada, que también padecen las mujeres embarazadas, además del estrés de la guerra. El 20% de los bebés nace con peso bajo.
Además, aproximadamente 300.000 niños de edad escolar no pueden ir clase: «Para ellos, ir a la escuela es esperanza para tener perspectivas de futuro», resaltó Silva.
Los palestinos asesinados en la Franja de Gaza por fuego israelí superan los 72.500, entre ellos más de 21.000 niños, según datos del Ministerio de Sanidad gazatí.
El día 7 de aquel mes, el brazo armado del grupo islamista Hamás asesinó a 1.200 personas y secuestró a 250 en territorio de Israel, que respondió con una intensa campaña militar.
Al menos 773 gazatíes murieron desde el 10 de octubre de 2025, cuando entró en vigor el actual alto el fuego, que no ha detenido los ataques israelíes.