A un año de su constitución formal, la Asociación de personas con cáncer y sus familias de la provincia de Biobío reúne a cerca de un centenar de personas. Más allá de los tratamientos, sus integrantes han encontrado en el encuentro con otros pacientes un espacio para compartir, sentirse comprendidos y recuperar parte de la vida cotidiana que muchas veces queda relegada después de un diagnóstico.