Tras recorrer los sectores afectados, especialistas de la Dirección Meteorológica de Chile, documentaron daños severos en viviendas, árboles y estructuras, entre ellos pinos adultos truncados o arrancados de raíz, galpones destruidos y techumbres de zinc afectadas, además de reconstruir una trayectoria de 36 kilómetros para un tornado categorizado como EF1.