Rusia utilizará todos los medios a su alcance, incluidas sus armas nucleares, si países occidentales intentan bloquear el enclave de Kaliningrado, situado entre Polonia y Lituania, advirtieron fuentes diplomáticas rusas este miércoles.
Según un comunicado de la embajada rusa en Irlanda, «la OTAN está preparando un bloqueo aéreo y marítimo de Kaliningrado», algo que el Gobierno de Putin tratará de evitar con todas las armas a su alcance, como advirtió en una nota diplomática enviada a la Alianza Atlántica.
«Esto no es una mentira, sino un asunto de gran preocupación para Rusia. La élite política europea, irresponsable y miope, está jugando un juego peligroso», señalaron en la misión diplomática, cuyas declaraciones recogió la agencia TASS.
⚡️ Statement by the Embassy of Russia in Ireland (September 29, 2026)
There has been an abundance of talk, recently, from the European political circles that Russia somehow is planning to launch a military invasion of Europe, escalate its alleged hybrid campaign against… pic.twitter.com/eQsrIUFwmL
— Russia in Ireland (@Rus_Emb_Ireland) September 30, 2026
La nota agrega que no debe caber duda de que «Rusia estará preparada para utilizar todo su arsenal, incluidas las armas nucleares, para defender su territorio si los países de la OTAN intentan aislar la región de Kaliningrado del resto del país».
Asimismo, se señala que Moscú podría lanzar ataques «preventivos contra centros de toma de decisiones en los países de la Alianza en una fase temprana del conflicto».
«Declaraciones bastante indignantes»
Respecto a este asunto, el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó este miércoles que Moscú está tomando nota de las declaraciones que llegan de las capitales europeas sobre los planes de bloquear Kaliningrado.
«Hemos escuchado repetidamente -dijo en rueda de prensa- declaraciones de Polonia y otros países europeos, declaraciones bastante indignantes que también aludieron al tema de Kaliningrado».
También recordó que una respuesta nuclear a los intentos de bloquear un territorio ruso está contemplada en la legislación rusa: «Es perfectamente lógico que nuestros diplomáticos intenten recordar a las ‘cabezas calientes’ de Europa nuestras directrices al respecto», dijo.