La UEFA este sábado cuestionó públicamente a Gianni Infantino durante su celebración por el prematuro fracaso del proyecto filial para comercializar el Mundial a través de inversores privados, y la prensa inglesa reveló el firme siguiente paso de la confederación europea.
Según The Telegraph, UEFA ya inició los movimientos para buscar la salida del suizo como presidente de la FIFA, ya sea voluntariamente o no.
La idea promovida por el suizo sobre la FIFA Forward Enterprise no solo provocó perder la confianza de la UEFA, como versó su comunicado público a primera hora, pues una fuente interna expuso que «está considerando tomar medidas en su contra».
El referido medio británico aseguró que la postura es de «renuncia o votaremos para expulsarte», siendo esto último mediante la elevación de una moción de censura que sería apoyada por las 55 asociaciones que conforman el ente rector del fútbol en el «Viejo Continente».
Dentro de los antecedentes también están los rumores de un plan hecho por Infantino, cuando aún trabajaba para la UEFA, sobre la creación de un ente paralelo a la FIFA: «Él pensaba que nadie los tenía porque todo el equipo se había marchado, pero no todos descartaron esos planes», expuso otra fuente anónima.
El fútbol europeo, presidido por el esloveno Aleksander Čeferin, pretende evitar «otro error» luego de las administraciones de Joseph Blatter e Infantino, buscando una «figura unificadora» a la cual impulsar.
De acuerdo con The Telegraph, una parte cree que un nombre europeo no obtendrá los votos suficientes, por lo que asoma la figura del canadiense Victor Montagliani, presidente de Concacaf, que en UEFA despierta «admiración» por sus «grandes dotes de liderazgo».
Por otra parte, el engranaje de UEFA tiene como uno de sus bastiones lograr el apoyo de las federaciones más pequeñas, que se plegaron a Infantino ante los aumentos económicos que dejaron los ingresos por el último Mundial.
Cabe recordar que además de la crisis por la fallida idea de esta empresa FIFA Forward Enterprise, el balompié europeo ya había amenazado con boicotear la final de la Copa del Mundo debido a la polémica postergación del castigo al futbolista estadounidense Folarin Balogun tras ser expulsado durante las fases de eliminación directa, con un reclamo público de Donald Trump de por medio.