El diputado Benjamín Moreno, jefe de la bancada del Partido Republicano, reconoció en El Primer Café que el despliegue del Gobierno en seguridad ha tenido un déficit comunicacional, pero respaldó el llamado de la ministra Trinidad Steinert a que se dé tiempo para que aparezcan los resultados.
«Yo creo que hay que ser sensato en el debate: nosotros nunca hemos planteado que con una medida mágica tú vas a resolver los problemas, (ya que) el tema de seguridad tiene distintas aristas», dijo Moreno en Cooperativa.
El parlamentario afirmó que en este asunto «no todo es blanco y negro«, y admitió que durante la Administración Boric «se hicieron cosas positivas: se avanzó en ciertas materias de seguridad con acuerdos y votos principalmente de la (entonces) oposición, y estuvimos dispuestos a esas materias», mientras que hubo «resistencia de los sectores más ultra» de la izquierda.
Con lo observado en estos casi dos meses de Gobierno de José Antonio Kast, «no es que yo esté tranquilo», pero «las cosas se están haciendo y están mejorando», aseveró.
«El tema es que claramente no se van a mejorar de un día para otro y tenemos una situación base que era muy mala. Y la ministra (Steinert) está haciendo el trabajo. ¿Tenemos espacios de mejora en términos de comunicación? Por supuesto, yo no quiero tratar de tapar el sol con un dedo ni mucho menos. Estamos de acuerdo, pero el trabajo sí se está haciendo», enfatizó.
Salario mínimo: «¿Quién da más?»
Moreno también comentó en El Primer Café la propuesta de reajuste del salario mínimo en 7.546 pesos, que su colega PPD Raúl Soto consideró «miserable».
«Esperemos que la discusión se pueda dar en un ambiente de carácter técnico, porque si no, podríamos caer en el ‘quién da más’, que es complejo… ¿Quién da 850? ¿Y por qué alguien no ofrece un millón doscientos o un millón trescientos mil pesos? Todos quisiéramos eso, pero la realidad y la evidencia indican que, por muy buenas intenciones que tú tengas, puedes terminar generándole costos mayores a esas personas que tú quieres ayudar», argumentó.
En Chile «estamos acostumbrados a un debate público donde cada uno propone más que el anterior y promete cosas que ya nos hemos dado cuenta que no se cumplen», criticó el legislador.