El chileno Manuel Pellegrini, DT de Real Betis, evidenció su «sensación de impotencia» tras la derrota de local contra Barcelona por 2-5, en un «resultado que no refleja el partido» y que se dio debido a «decisiones incomprensibles e inexplicables» del árbitro Ricardo de Burgos.
«Nos dejaron en inferioridad, anuló un gol de forma absurda porque la infracción sería a 30 metros de la jugada y no tiene ninguna incidencia en el gol. En el tercero, le ponen la bota a un jugador nuestro a la altura de la cabeza. La expulsión es una provocación de Lamine Yamal. Sacó amarilla a uno y echó al otro», resumió Pellegrini en la conferencia de prensa.
El Ingeniero señaló que «fue un partido con mucha incidencias y faltas», siendo comprensible que «el árbitro estuviera acelerado». Sin embargo, el técnico indicó que en la acción del 2-2 anulado a su equipo, «Cucho Hernandez va a parar con el pecho, el defensa de Barcelona le da y le pega en la mano. Es lo que provoca la infracción. Son incidencias que liquidan el espectáculo ante 70.000 personas«.
El técnico bético también vio el vaso medio lleno en cuanto a la entrega y valoró haber «logrado jugarle de igual a igual a Barcelona once contra once» porque competir «contra mejor equipo del torneo no es fácil» y sólo pudo «desequilibrar el partido con un hombre más».