La Guardia Revolucionaria de Irán afirma haber destruido tres cazas furtivos F-35 de Estados Unidos en un ataque a una base aérea en Jordania, después de que ese país -aliado de Washington- dijera que había derribado misiles procedentes de suelo iraní.
En un comunicado difundido por la agencia oficial Tasnim, el cuerpo militar aseguró que combatientes de su Fuerza Aeroespacial atacaron con misiles balísticos «la plataforma de despliegue y el hangar de mantenimiento de los cazas F-35 estadounidenses en la base aérea de Al-Azraq».
«Como resultado, tres aviones F-35 fueron destruidos por completo y otros tres sufrieron daños considerables«, mientras que «murieron varios oficiales y personal técnico y de mantenimiento enemigos», añade el texto sobre el hecho, que no ha sido confirmado por Washington o Amán.
La Guardia Revolucionaria iraní agregó que su ofensiva respondió a un ataque previo de EE.UU. contra dos viviendas en la isla de Qeshm, situada en el estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos de fricción entre Teherán y Washington y por donde en tiempos de paz transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado por vía marítima en el mundo.
En horas previas, el Ejército de Jordania anunció que había interceptado y derribado cinco misiles lanzados contra su territorio y acusó a Irán del ataque, cuando Teherán todavía no había reivindicado ninguna ofensiva, como ya ha ocurrido en días anteriores.