La concesión de un indulto a la italiana Nicole Minetti, excolaboradora de Silvio Berlusconi, para que pueda supuestamente cuidar de un hijo adoptado en Uruguay se ha visto sacudida por la polémica debido a las dudas sobre el procedimiento, que están siendo indagadas en el país europeo.
La fiscal de Milán (norte), Francesca Nanni, anunció este martes que ya ha empezado a investigar «con urgencia» y con la Interpol unos indicios que considera «gravísimos» y ádelantó que podría solicitar documentación a Uruguay para tratar de aclarar la historia.
En el centro de la tormenta se encuentra Minetti, hace algo más de una década una de las protagonistas de los escándalos del ex primer ministro Berlusconi, fallecido en junio de 2023.
Actualmente de 41 años e higienista dental de profesión, la mujer conquistó de mano del magnate una carrera política como consejera regional en Lombardía (norte) hasta verse salpicada en sus problemas judiciales, sobre todo por el sonado «Caso Ruby» sobre la relación sexual que Berlusconi mantuvo con una joven marroquí menor de edad.
Al final, Minetti fue condenada en 2019 a dos años y diez meses de prisión por el delito de inducción a la prostitución en las fiestas del líder conservador y en 2021 sumó otra pena de un año y un mes por un caso de malversación cuando vivía de la política.
En los últimos años la mujer había desaparecido de la vida pública, pero reapareció después de que el 11 de abril el presidente de la República, Sergio Mattarella, sorprendiera al reconocer que le había otorgado el indulto para evitarle sus casi 4 años de cárcel.
Lo hacía, según especificó la Jefatura del Estado, por «motivos humanitarios», ya que Minetti tenía supuestamente un familiar menor de edad con graves problemas de salud que exigían su asistencia.
Pero el caso ha dado un vuelco después de que el periódico Il Fatto Quotidiano publicara un reportaje en el que acusa a Minetti de adoptar con su pareja, el empresario Giuseppe Cipriani, a un niño nacido en 2017 en Uruguay, huérfano y con problemas de salud solo para lograr la gracia.
El diario añadió entre otras presuntas irregularidades, que la madre biológica del pequeño se halla ahora desaparecida.
La noticia causó ayer una insólita reacción en la Jefatura del Estado, que ordenó al Ministerio de Justicia, encargado de proponer indultos, aclarar si el perdón estuvo justificado por «supuestas falsedades», es decir, si mintió para pedir la gracia a Minetti.
El ministro de Justicia, Carlo Nordio, de los ultraderechistas Hermanos de Italia de Giorgia Meloni, ha dado inicio a las pesquisas pero defendiendo que «ninguno de los elementos negativos presentados por la prensa consta en las actas» del proceso de perdón.
La indultada lamentó en un comunicado que estas noticias son «gravemente lesivas» para su reputación y la de su familia por «carecer de fundamento» y dijo que emprenderá acciones legales contra el diario.
El caso puso nuevamente en la picota a Nordio, ya muy debilitado dentro del Gobierno de Meloni tras el fracaso de su reforma constitucional de la judicatura en el referéndum de marzo.
Las distintas formaciones de la oposición le han exigido que dé explicaciones sobre esta historia y después dimita.
«¿A qué espera Giorgia Meloni para echar al ministro Nordio? Su permanencia en el Ministerio de Justicia se está revelando extremadamente dañina«, arremetió Debora Serracchiani, diputada del Partido Demócrata (PD).
Meloni respaldó a Nordio tras cuestionamientos
Por su parte, la primera ministra de Italia manifestó este martes su confianza hacia el titular de Jusicia: «Confío del ministro Carlo Nordio», declaró Meloni en una rueda de prensa tras un Consejo de Ministros en el que se aprobó una serie de medidas laborales por el Primero de Mayo.
La Jefatura del Estado ordenó investigar si hubo «presuntas falsedades» detrás de la petición de indulto y la Fiscalía de Milán ha empezado a indagar.
Meloni explicó ante la prensa el proceso burocrático que siguen este tipo de peticiones, presentadas por los condenados y tramitadas por el Ministerio de Justicia y la fiscalía pertinente hasta ser finalmente firmadas por el jefe del Estado.
Y, en este sentido, afirmó que el caso de Minetti «no ha seguido cauces distintos» al resto de solicitantes.
«Desde el comienzo de este gobierno (en 2022), el Ministerio de Justicia ha recibido 1.241 peticiones de gracia y ha transmitido a las fiscalías 1.045 peticiones, casi todas, salvo algunas que tenían defectos de forma. Este caso no ha seguido un camino distinto a los demás y se ha respetado tanto la ley como la praxis«, aseguró.
No obstante, Meloni coincidió con el presidente de la República en la necesidad de investigar si ha habido errores.