Pese a que en los últimos días se confirmó la restitución de la visa estadounidense al exministro de Transportes y Telecomunicaciones Juan Carlos Muñoz -tras la sanción diplomática sufrida en febrero a raíz de las gestiones ligadas al proyecto de fibra óptica transpacífico-, la lectura estratégica de fondo indica que el conflicto está lejos de concluir.
Para el excanciller Heraldo Muñoz, el proyecto de cable submarino impulsado por la firma China Mobile entre Chile y Hong Kong continúa estando en el centro de la disputa geopolítica global por las redes críticas de telecomunicaciones.
Según el diplomático, el hecho de que se levanten medidas individuales no frena la estrategia norteamericana en la región.
«No creo que el episodio del cable chino esté superado. Entiendo que aún está bajo estudio por el gobierno y lo más importante, Estados Unidos seguirá tratando de disminuir la presencia comercial y de inversiones de China en nuestro país, lo cual no responde a los intereses de Chile. Además, está la propia postura china en el tema«, advirtió el otrora líder de la cartera de Relaciones Exteriores.
En opinión del diplomático, en medio de las polémicas enfrentadas por esta materia, «la principal lección es que Chile debe operar con autonomía política respecto a la pugna entre Estados Unidos y China, procurando un equilibrio pragmático que responda a los intereses de Chile, que es lo fundamental».
La exigencia de una postura autónoma y pragmática
Durante el desarrollo del proyecto de China Mobile, el gobierno estadounidense formuló advertencias a las autoridades chilenas mediante su embajada, argumentando potenciales riesgos a la seguridad nacional por tratarse de un sistema digital crítico.
Dicha ofensiva diplomática congeló la iniciativa en la Subsecretaría de Telecomunicaciones y desencadenó represalias como la suspensión de visados a autoridades locales.
Frente a este escenario, Muñoz sostiene que ceder a las presiones para bloquear la presencia económica de China perjudica al país.
Nuevo tendido de fibra óptica para la región
En paralelo, la infraestructura de telecomunicaciones en Chile suma un nuevo trazado internacional impulsado por la gigante tecnológica Google. Esta iniciativa privada conectará directamente las costas chilenas con Panamá y República Dominicana, articulándose con la red global de la firma hacia mercados estratégicos de Europa y Norteamérica.
A diferencia del cable «Humboldt» -desarrollado por Google en alianza con Desarrollo País para conectar a Chile con Australia y Asia Pacífico-, el trazado está orientado al uso exclusivo de la compañía estadounidense y aún debe iniciar su tramitación formal ante la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel).
Frente al contraste entre el avance de las inversiones estadounidenses y la paralización del proyecto de cable submarino entre Chile y Hong Kong, el exsubsecretario de Telecomunicaciones Pedro Huichalaf advirtió sobre la necesidad de que el país mantenga criterios técnicos objetivos e independientes.
«Si se instala un cable adicional de Google, por ejemplo, y se prohíba en cierta forma o se paralice proyectos de China, lo que sucede ahí entonces es que se estaría estableciendo cierta discriminación por proyecto por origen, cosa que Chile no ha tenido en materia de telecomunicaciones esos criterios«, cuestionó la exautoridad.
En esta línea, afirmó que el país debe «verificar cuál es su posición, porque una cosa es lo que quiere Estados Unidos, otra cosa es lo que quiere China, pero acá lo que tenemos que ver es para qué Chile desea tener redundancia de redes, para qué Chile quiere tener varias alternativas, para qué quiere que además no solo vengan de un tipo de empresa, sino que sirva para múltiples y también generar múltiples inversiones».