A un mes del devastador terremoto que sacudió a Venezuela, el futbolista argentino Lucas Trejo reapareció en sus redes sociales para publicar un emotivo y conmovedor mensaje, tras haber sufrido la pérdida de toda su familia durante el desastre natural.
El deportista trasandino había realizado un angustiante llamado auxilio en los primeros días de la emergencia. Trágicamente, tras 72 horas de búsqueda incesante en las que él mismo participó removiendo escombros en un edificio colapsado, se confirmó el fallecimiento de su esposa, Yanina, y sus dos hijos, Aaron y Ainhoa.
Luego de permanecer varias semanas alejado de la luz pública, bajo atención médica y en estado de shock, el jugador decidió romper el silencio para reflexionar sobre la tragedia, aferrarse a su fe y agradecer a quienes lo sostuvieron en el momento más oscuro de su vida.
A través de una carta pública, Trejo relató lo vivido en las horas posteriores al sismo: «Hace un mes atrás me tocaba vivir el peor momento de mi vida, lo único que me aterraba: perder a mi familia. Me tocó buscar en un edificio derrumbado completamente a mi esposa y mis dos hijos, sabiendo que ya estaban sin vida… no había nada que me aterrara más en mi existencia», expresó.
Pese al devastador panorama, el futbolista explicó cómo logró sostenerse durante el rescate: «Decidí hacerlo desde la fe, creyendo que podían estar vivos. Por eso esta imagen, cuando comenzó el tercer día decidí juntarlos y orar por un milagro. Así elijo vivir, por fe, aun en las peores circunstancias».
En el mismo texto, el jugador tuvo palabras de profundo agradecimiento para el equipo de contención y voluntarios que lo acompañaron: «Gracias a todos los que estuvieron a mi lado en esas primeras 72 horas. Cada uno de ustedes tiene nombres propios y me acuerdo muy bien de quiénes fueron. Sin dudas Dios los envió para arroparme y sostenerme; créanme que sin ustedes no hubiera podido soportar tanto dolor. Nunca me dejaron solo».
Finalmente, Lucas Trejo dejó un mensaje de resiliencia y compromiso con el país donde ocurrió la tragedia: «Como familia nos sembramos en esa tierra para que las personas conozcan de Cristo y hoy les puedo decir: la vida de ellos no va a ser en vano. Lo que comenzamos junto a mi esposa Yanina y mis hijos Aaron y Ainhoa se va a continuar, ¡porque el propósito de Dios en esa nación se va a cumplir! Nos vemos pronto, Venezuela», cerró.