El médico del Complejo Asistencial de Los Ángeles, junto al odontólogo Michael Millán, alcanzó los 2.300 metros de altitud de uno de los volcanes de más difícil acceso del país. Una expedición que exigió meses de preparación, conocimientos técnicos y una enorme fortaleza física y mental, y que culminó el pasado 22 de octubre con la conquista de su cumbre.