La recuperación de la fractura en el anular derecho del guardameta Emiliano «Dibu» Martínez parece ir «viento en popa». Por primera vez, el argentino fue sometido este viernes a una ráfaga de remates con pelotas en la mano afectada.
Aplicación plena, dura exigencia, respuestas no definitivas aún, pero la selección de Argentina y su seleccionador Lionel Scaloni sumaron este viernes motivos para estar optimistas de cara al debut en el Mundial, este martes contra la selección de Argelia.
El portero de Aston Villa incluso se dio la licencia de entregarse durante unos minutos a practicar fútbol-tenis con sus otros colegas: Gerónimo Rulli, Juan Musso y Santiago Beltrán.
«Estamos bien, estamos bien», garantizó con una sonrisa camino a los vestuarios a los periodistas que querían saber más.
A cuatro días del debut, la titularidad de ‘Dibu’ depende de las nuevas sensaciones que aporte a medida que aumenten las exigencias.
El Compass Minerals National Performance Center, campamento de la Albiceleste en Kansas City, proyectó también satisfactorias noticias para el mediocampista Nicolás Paz, que el jueves fue mantenido entre algodones y volvió a entrenar sin restricciones.
Julián Alvarez, Leandro Paredes, Gonzalo Montiel y Nahuel Molina, que también habían expresado alguna molestia, se ejercitaron con el resto de sus compañeros. La excepción fue Nicolás Tagliafico, minado por una distensión en el sóleo derecho, quien se dedicó a un trabajo diferenciado en el gimnasio.
La plantilla espera el arribo al búnker del central Marcos Senesi, flamante refuerzo de Tottenham, quien fue convocado en sustitución de Leonardo Balerdi, que se lesionó el sábado pasado.