Una demanda laboral en contra de la ministra de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Rosa Aguirre, expuso que durante 20 años la abogada Damaris Silva escribió las sentencias de la magistrada por un pago de 300 mil pesos mensuales.
De acuerdo a La Tercera, la abogada se encargaba de redactar resoluciones correspondientes a las funciones de la ministra, algo contrario a las reglas jurisdiccionales, pues los jueces deben redactar sus sentencias, función que no puede ser delegada y menos a alguien externo a la judicatura.
Si bien la abogada demandó a la ministra, llegaron a un acuerdo de 17 millones de pesos, por lo que desistió la denuncia. No obstante, antes de ello, en la misiva adjuntó una serie de correos que dejaron en evidencia las irregularidades.
«Damaris, aquí va todo lo de la causa de familia. Hay que revocar«, le escribió Aguirre a Silva el 4 de abril de 2022, reveló dicho medio.
Asimismo, en enero de 2025, le ordenó: «Hay que rechazar por forma y fondo, porque no cumple con los requisitos, ya que no dice en qué forma se interponen las causales y que todas las normas que dice infringidas son procedimentales».
Entre las pruebas, también se encuentra un correo de octubre de 2023, donde Aguirre le mencionó a la abogada un caso particular y le entregó instrucciones sobre la resolución: «Ojalá pudieras hacerlo y enviarlo para revisar y hacer llegar a los ministros del acuerdo antes de la fecha de lectura (…); te los enviaré ahora, para que los puedas ir trabajando. Hay que rechazar los tres«.
«Hay que rechazar. Porfis, avísame si lo recibes para que los puedas trabajar«, le escribió en otro momento, en diciembre de 2023.
El tono de los mensajes se repite en la mayoría de los mensajes de la magistrada hacia la abogada. En abril de este año le apuntó: «Tengo un estudio en recurso de protección, que cuando lo tenga más o menos listo te lo envío para que lo redactes, por favor».
En paralelo, también se evidencian en los correos la inclusión de ediciones y anotaciones a los fallos redactados por Silva: «He estado toda la mañana revisando los recursos. Ahora estoy con el que tiene cuatro recursos y lo encuentro un poco pobre, no quiero que hablen, hay que colocarle más fundamentos«, le pidió Aguirre.
«Por favor, avísame cuando los veas. Yo estaré en casa esperando, porque estoy con permiso«, escribió en octubre de 2025.
«Damaris, hay que rechazar. Ojalá puedas trabajarlo pronto. Avísame si lo recibes. Cariños, Rosita», cerró un mensaje, de julio de 2025.
La abogada externa incluyó correos que datan incluso del 2012. En diciembre de ese año, la abogada le remitió a Aguirre los proyectos de fallo: «Sra. Rosita: junto con saludarla, remito adjunto proyecto de nulidad penal. Cariños, Damaris».
En 2015, la abogada le adjuntó a Aguirre un «fallo penal y voto en contra de desacato», y agregó en el correo: «Nos vemos mañana en la corte, a las 13 horas. Saludos».
En otro mensaje, de 2025, Silva le envío a la magistrada otros textos para que los revisara: «Hola, Rosita, le envío los dos fallos pendientes. El de cuatro recursos tengo la duda respecto del recurso de apelación, pero igual le redacté algo para rechazar. Está sintético (…). Me comenta por acá las observaciones».