Durante cerca de 20 años, Rodrigo Díaz, conocido como “El Coyote del Vivo Vivo”, recorrió las cocinerías de La Vega de Los Ángeles acompañado de su acordeón y de la música mexicana que aprendió a tocar desde niño. Un accidente ocurrido en abril lo obligó a alejarse de los lugares donde durante años se ganó la vida, pero mientras enfrenta su recuperación mantiene intacta la esperanza de volver a tocar.