La cadena de supermercados Albert Heijn, la mayor de Países Bajos, mantiene este martes parte de sus sistemas informáticos desconectados tras un «incidente de ciberseguridad» que afectó a sus centros de distribución, obligó a cancelar las entregas a domicilio y dejó estanterías vacías en algunas de sus tiendas.
Los problemas informáticos comenzaron el domingo por la tarde y afectan también a Etos, cadena de droguerías, y Gall&Gall, especializada en bebidas alcohólicas, todas ellas pertenecientes al grupo neerlandés Ahold Delhaize.
«Hemos adoptado medidas de inmediato para proteger nuestro entorno informático, entre ellas la desconexión temporal y preventiva de varios sistemas«, explicó este martes la compañía en su última actualización.
Investigación y medidas preventivas
Albert Heijn no ha confirmado hasta ahora si sus sistemas han sido atacados ni si los autores del incidente han accedido o sustraído información de clientes, trabajadores o proveedores.
La empresa asegura que sigue investigando lo ocurrido y que está priorizando la recuperación segura de su infraestructura digital.
Varios centros de distribución tuvieron que detener sus operaciones después de que la empresa desconectara los sistemas informáticos de forma preventiva, lo que ha limitado el suministro, especialmente de productos frescos.
«En algunos centros de distribución el trabajo está completamente paralizado porque hemos tenido que apagar los sistemas de manera preventiva», explicó a la televisión pública NOS la consejera delegada de Albert Heijn, Margaret Versteden-van Duijn.
La cadena más grande del país
Esta cadena cuenta con siete grandes centros de distribución en Países Bajos y la empresa no ha precisado cuáles se vieron afectados, aunque este martes aseguró que «varios centros de distribución» ya están operativos y que está recurriendo a entregas adicionales para abastecer sus tiendas.
Albert Heijn, que concentra alrededor del 38 % del mercado neerlandés de supermercados, es con diferencia la mayor cadena del país, por lo que las dificultades de suministro han suscitado preocupación también entre las autoridades.
Las tiendas físicas permanecen abiertas y los clientes pueden seguir pagando con normalidad, pero la página web, la aplicación y el servicio de atención al cliente continúan fuera de servicio.
La compañía tampoco permite realizar nuevos pedidos de comida por internet ni hacer entregas a domicilio, mientras que los pedidos que ya estaban programados fueron cancelados.
«En estos momentos no podemos entregar pedidos realizados por internet y los clientes tampoco pueden efectuar nuevos pedidos«, señaló Albert Heijn, que aseguró que compensará a quienes ya hubieran pagado cuando sus sistemas vuelvan a funcionar.
El incidente coincide con un ciberataque que afectó esta semana a cientos de supermercados en Francia y permitió a los atacantes manipular a distancia sistemas de refrigeración, elevando en algunos casos las temperaturas hasta unos 50 grados y provocando pérdidas de alimentos.
Versteden-van Duijn aseguró que, de momento, no podía determinar si ambos episodios estaban relacionados.
Albert Heijn tampoco ha dado una fecha para la recuperación completa de sus sistemas.