Christa Pike, la presa estadounidense que sobrevivió tras recibir dos inyecciones letales en Tennesee (EE.UU.) hace 10 días, recibió el alta del hospital de Nashville donde se encontraba ingresada, informaron este sábado sus abogados.
Sus letrados indicaron que la mujer fue trasladada de nuevo al Centro Debra K. Johnson de Nashville, principal presidio femenino en el estado de Tennessee.
Su defensa aseguró en un comunicado que la mujer «está agradecida con los equipos de emergencia y su equipo médico por la atención recibida en estas circunstancias extraordinarias».
Pike, de 50 años, seguirá recibiendo atención médica en la prisión, donde se hará seguimiento de su estado de salud.
El pasado 30 de septiembre la mujer sobrevivió a dos inyecciones letales de pentobarbital, lo que obligó a suspender su ejecución y ingresarla en un hospital donde estuvo varios días inconsciente.
Como resultado de su ejecución fallida, Pike tiene un coágulo sanguíneo en un brazo, desarrolló neumonía y no puede tragar, según han dicho sus abogados.
Bill Lee, gobernador de Tennessee, estado que no ha logrado consumar este año dos ejecuciones mediante inyección letal, suspendió las ejecuciones previstas para lo que queda de 2026 a raíz del incidente y aún no declaró si solicitará una nueva orden para aplicarle la pena capital a Pike.
Pike iba a ser la primera mujer en ser ejecutada en cerca de 200 años en el estado.
Tennessee ha ejecutado a 17 reclusos desde el restablecimiento de la pena capital en Estados Unidos en 1977, según datos del Centro de Información sobre la Pena de Muerte, una organización que recopila estadísticas sobre estas sentencias en todo el país.
Actualmente, 42 personas se encuentran en el corredor de la muerte en Tennessee.