Registros muestran praderas que ya comienzan a despejarse tras las intensas nevazones de comienzos de agosto, mientras en sectores altos todavía permanece un importante manto nival y se anticipan nuevas precipitaciones en la cordillera.
Registros muestran praderas que ya comienzan a despejarse tras las intensas nevazones de comienzos de agosto, mientras en sectores altos todavía permanece un importante manto nival y se anticipan nuevas precipitaciones en la cordillera.