Erling Haaland, quien sorprendió a todos tras cortarse su icónica melena rubia, erró una insólita ocasión en el duelo entre Manchester City y Bournemouth por la primera jornada de la Premier League.
El «Androide» apareció sin marca para rematar un gran centro de Nico O’Reilly, sin embargo, pifió su disparo y sembró risas en redes sociales, que aseguraron que el noruego había «perdido sus poderes» al raparse, tal como la leyenda de Sansón.