La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), defendió la búsqueda de consensos para tramitar la megarreforma del Gobierno y rechazó los cuestionamientos de la diputada Stephanie Jéldrez (Republicanos), quien calificó de «derechita cobarde» a los sectores dispuestos a negociar.
En entrevista publicada por El País, la legisladora subrayó que lograr mayorías en el Congreso es indispensable para la gobernabilidad, marcando distancia con las posturas que estigmatizan la moderación frente a la discusión legislativa.
«Creo en la libertad de expresión y en que cada uno se manifieste como la parezca, pero prefiero pecar de ingenua con tal de lograr resultados como los que tuvimos el jueves (con los parlamentarios el PPD), que fueron una inyección de energía para quienes todavía creemos en que, en el Parlamento, se parlamenta», analizó Núñez.
Según indicó la líder de la Cámara Alta, «esto no es ni más ni menos que lo que decidí al dedicarle mi vida a la política: propiciar acuerdos, que el diálogo siempre gane a la imposición y que mi verdad no tiene ser la única, sino al revés«.
Para la senadora, la capacidad de recoger distintos puntos de vista no debe interpretarse como una debilidad, sino como un compromiso con el bienestar superior de la nación.
«No hay nada más valiente que lograr acuerdos»
En su análisis, Núñez señaló que, «cuando uno logra acuerdos no es que ceda, sino que recoge lo mejor de cada uno pensando en un bien superior. Cuando uno está en la política, piensa en el país«.
«Cuando se nos ha tildado de ‘derechita cobarde’, una frase que pasó las fronteras de España y que se instaló en nuestra región, lo que digo es que no hay nada más valiente que lograr acuerdos«, puntualizó la militante RN.
«Al final del día, siempre es más fácil quedarse atrincherado en tus ideas o sentarse esperando que el resto tome decisiones. Difícilmente, uno puede construir mayorías cuando no sale del yo«, expresó.
Sobre el uso de descalificativos dentro de la propia derecha, la presidenta de la Cámara Alta desestimó que estas etiquetas afecten su postura o la de su partido.
«Alguien por ahí decía que es bien peyorativo. Pero en Chile decimos: ‘Al que le caiga el poncho, que se lo ponga’. Y nosotros, nada más alejados de aquello. En mi carrera política me ha tocado estar en varios acuerdos. Y que yo presida el Senado es fruto de un acuerdo de gobernabilidad«, recordó la legisladora oficialista.
Votación de la megarreforma
Finalmente, respecto a la votación de la megarreforma en el Senado, Núñez analizó el peso de la mayoría obtenida hasta ahora. Si bien valoró los 26 votos que permitieron la aprobación en general, insistió en que el éxito a largo plazo del proyecto depende de una base de apoyo más robusta.
«No hablaría de error porque se aprobó en general y con 26 votos y eso es una mayoría (…) No es que sea un error que se apruebe con 26, pero sin duda es muchísimo mejor que tenga apoyos transversales», concluyó.