Hace cinco años dejó Coronel y se radicó en Los Ángeles para comenzar de nuevo. Hoy, Viviana Lagos recorre a diario el centro de la ciudad vendiendo parches curita junto a Tommy, un perro con discapacidad que rescató hace siete meses. Con ese único ingreso alimenta a 13 perros rescatados y enfrenta además sus propios problemas de salud.