El presidente Xi Jinping enfatizó este miércoles la necesidad de preservar la «pureza» del Partido Comunista de China y planteó además la «reunificación completa» con Taiwán como una «tarea histórica».
En un discurso pronunciado en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, a propósito del 105º aniversario del Partido, Xi lanzó una advertencia sobre riesgos como la corrupción, luego de años con varios escándalos protagonizados por altos cargos civiles y militares.
Xi instó al PCCh -del que es secretario general- a mantener su capacidad de «autorrevolución», eliminar los factores que dañen su «pureza» y «limpiar todos los virus» que erosionen su «organismo sano».
La apelación a la disciplina interna llega tras varias rondas de purgas que han alcanzado a responsables del Ejército Popular de Liberación, ministros en ejercicio y miembros del Comité Central del PCCh.
Xi afirmó que «un país fuerte necesita un Ejército fuerte» y que «solo con un Ejército fuerte puede haber seguridad nacional». También insistió en mantener la «dirección absoluta» del partido sobre el EPL y en avanzar en su modernización.
Por otro lado, el mandatario reiteró que «resolver la cuestión de Taiwán» y lograr la «reunificación completa» de China constituye una «tarea histórica» del PCCh.
Xi pidió profundizar los intercambios y la integración entre ambos lados del estrecho, y prometió combatir de manera «firme» a las «fuerzas separatistas» favorables a la «independencia de Taiwán» y la «injerencia exterior», en referencia velada a Estados Unidos.
Taiwán, un territorio autogobernado desde 1949, es uno de los principales focos de tensión entre Pekín y Washington, y China -que reclama soberanía sobre la isla- y no descarta el uso de la fuerza para lograr la señalada «reunificación».
En su discurso, Xi presentó al PCCh como el eje que ha guiado a China desde la revolución y la fundación de la República Popular, en 1949, hasta la etapa actual, marcada por la modernización económica y la consolidación del poder político bajo su liderazgo.
El mandatario subrayó que, tras más de un siglo de historia del PCCh, el pueblo chino «ha tomado firmemente su destino en sus propias manos», y el país ha seguido una vía propia de desarrollo.
«El rejuvenecimiento de la nación china es imparable», aseguró Xi, asegurando que China completó en pocas décadas un proceso de industrialización que tomó «varios siglos» a los países actualmente desarrollados.