El senador Diego Ibáñez (Frente Amplio) arremetió contra la estrategia de «pirquineo» por parte del Gobierno para lograr los apoyos de su bullada megarreforma, asegurando que su sector no aceptará que un proyecto de tal envergadura sea forzado sin un consenso social que lo respalde.
En entrevista publicada este sábado por La Tercera, el legislador advirtió que la pretensión de avanzar mediante una mayoría mínima en el Senado es un error que pone en jaque la estabilidad del sistema.
Al respecto, comentó que le «ha sorprendido mucho» y le «ha quitado muchos prejuicios» conversar con sus pares oficialistas María José Gatica (RN), Rodolfo Carter (Ind-Republicanos) y Paulina Núñez (RN), asegurando que ve en ellos «un convencimiento genuino de construir transversalidad» frente a este proyecto.
«A ellos les pedimos que levanten la voz. Si quieren aprobar esto por un voto, háganlo, pero no estamos disponibles para imposiciones«, advirtió Ibáñez.
El riesgo de la «mirada ultralibertaria»
El militante frenteamplista sostuvo que el enfoque del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, centrado principalmente en la reducción de impuestos corporativos, carece de una base técnica sólida y se aleja de la realidad fiscal del país.
Acusó que ignorar los datos del Servicio de Impuestos Internos (SII) sobre la evasión invalida cualquier intento de diálogo serio.
«Tenemos una diferencia profunda con el ministro Jorge Quiroz. Según el SII, tenemos un 40% de evasión y de elusión del impuesto corporativo. ¿Dónde están las propuestas del ministro? Es más, el ministro ha cuestionado las cifras del SII», cuestionó Ibáñez.
«Por tanto, si me están planteando una reforma que no tiene ningún tipo de compensación y que es una mirada ultralibertaria para solucionar el problema del crecimiento, es difícil sostener una conversación razonable«, explicó el legislador.
Además, calificó las proyecciones de recaudación del Ejecutivo como una «mirada mágica, astrológica», enfatizando que solo hablar de bajar impuestos «va contra cualquier evidencia de la economía global».
«Ahora, en la etapa del debate en general, es insostenible aprobar un proyecto que te va a hacer caminar en el desierto durante 10 años«, aclaró el senador.
Un llamado a la «derecha social»
En su análisis, Ibáñez proyectó que el camino de la imposición solo profundizará la crisis de legitimidad que afecta a la política chilena. Desde su rol en el Frente Amplio, hizo un llamado a los sectores moderados del oficialismo para que no se dejen arrastrar por posturas intransigentes que, a su juicio, ya fracasaron en el pasado reciente.
«Chile necesita un nuevo pacto social y no una imposición por un voto. Ahí le hacemos la invitación a RN y a la UDI para que no se dejen arrastrar por esta pulsión libertaria del ministro Quiroz, que amenaza con cometer el mismo error del segundo proceso constituyente«, sentenció el senador, recordando que la confusión entre mayoría electoral y mayoría social suele terminar en promesas rotas y descontento ciudadano.
Finalmente, reafirmó su compromiso con el diálogo, pero bajo condiciones de transparencia y rigor técnico.