El Gobierno de la República Democrática del Congo cuestionó la decisión de las autoridades españolas de La Línea de la Concepción, en Cádiz, de cancelar el amistoso que la selección africana debía disputar el 9 de junio contra Chile, como medida de precaución ante el brote de ébola registrado en el este del país.
El ministro congoleño de Comunicación y portavoz del Gobierno, Patrick Muyaya, abordó el tema en una rueda de prensa virtual organizada por la Organización Mundial de la Salud y aseguró que la medida generó molestias en su país. «Estamos teniendo serios problemas con las autoridades españolas porque han decidido que el segundo partido que debería jugar nuestra selección nacional (…), no pueden jugarlo por el ébola», expresó.
Muyaya defendió la situación sanitaria del plantel y recalcó que los futbolistas no se encuentran en la zona afectada por el brote. «Muchos, creo que todos nuestros jugadores no juegan en Kinsasa ni en la República Democrática del Congo, todos ellos llevan unas tres semanas en algún lugar de Bélgica concentrándose en la preparación del Mundial, por lo que este tipo de decisión puede suponer discriminación», afirmó.
La Federación de Fútbol de la RDC informó que mantiene conversaciones con las autoridades competentes para intentar que el encuentro se realice, luego de asegurar que adoptó las medidas necesarias para cumplir con los requisitos sanitarios, deportivos y normativos. La medida municipal fue tomada por el alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Franco, quien argumentó «prudencia sanitaria» y «posibles riesgos sanitarios».
Desde la selección chilena también solicitaron que las autoridades locales españolas permitan la realización del partido, incluso a puertas cerradas y sin público. La Roja enfatizó que el combinado congoleño ya se realizó exámenes, en medio de la incertidumbre por el segundo amistoso que tenía programado el equipo nacional en su gira internacional.
La selección de RDC, conocida como los «Leopardos», jugó este miércoles un primer amistoso en Lieja, Bélgica, contra Dinamarca. Además, la federación congoleña confirmó hace dos semanas que el plantel cumplía con el aislamiento de 21 días exigido por Estados Unidos para ingresar al país y disputar el Mundial, luego de la declaración del brote de ébola el pasado 15 de mayo.
El brote se concentra en la provincia nororiental de Ituri, a unos 2.000 kilómetros de Kinsasa, ciudad donde todavía no se registran casos. Según los últimos datos oficiales del Gobierno congoleño, el país acumula 363 casos confirmados de ébola, incluidos 62 fallecidos.
RDC volverá a una Copa del Mundo después de 52 años y quedó integrada en el grupo K junto a Portugal, Colombia y Uzbekistán. Por eso, el amistoso frente a Chile forma parte de su preparación para la cita planetaria que se jugará en junio y julio en Estados Unidos, México y Canadá.