Al menos seis personas murieron y otras cuatro resultaron heridas por las intensas lluvias que afectan el estado brasileño de Pernambuco, en el noreste del país, informaron este sábado fuentes oficiales.
Los decesos se registraron en Recife, la capital regional, y en la ciudad vecina de Olinda, e incluyen a tres niños pequeños, según el último boletín de Defensa Civil.
El último fallecido es un hombre de 34 años, que fue encontrado en el barrio de Capiberibe, en Recife, después de haber sido dado como desaparecido en la noche del viernes.
Las precipitaciones, que comenzaron ayer, causaron deslizamientos de tierra e inundaciones y han obligado a huir de sus hogares a cerca de 2.700 personas en once municipios, en su mayoría en la región metropolitana de Recife y en zonas rurales cercanas.
Ver esta publicación en InstagramUna publicación compartida por Vale das Pedreiras Ordinário (@valedaspedreirasordinario)
El cuerpo de Bomberos rescató a 525 personas que habían quedado aisladas por las inundaciones, utilizando 26 botes de salvamento, según un comunicado del gobierno regional.
En tanto, el gobierno brasileño decretó la situación de emergencia en los municipios afectados, una medida que permite agilizar la canalización de ayuda.
Las lluvias en el noreste de Brasil ocurren solo dos meses después de los devastadores aguaceros que azotaron el país en febrero pasado, cuando las precipitaciones dejaron al menos 66 muertos y tres desaparecidos en el estado de Minas Gerais.
En mayo de 2024, las inundaciones en el sur de Brasil dejaron 183 muertos y cerca de 700.000 desplazados, el peor desastre natural en la historia de la región, tras la crecida del río Guaíba, que sumergió durante semanas los barrios bajos de Porto Alegre.