El volante chileno Felipe Loyola vive días clave para definir su futuro en Pisa, luego de que el equipo concretara su descenso a la Serie B tras la derrota ante Lecce, partido en el que el seleccionado nacional estuvo en la banca.
El jugador perdió protagonismo durante las últimas semanas, aunque su caso toma relevancia porque el club toscano desembolsó cerca de siete millones de dólares para ficharlo. Con la caída de categoría, todavía no existe claridad sobre el rol que tendrá en el proyecto deportivo de la próxima temporada.
El medio italiano La Nazione apuntó que la directiva deberá revisar distintas señales antes de tomar una decisión. «El aspecto principal a explorar y monitorear es su salud mental: La directiva tratará de captar todas las señales que el jugador envíe para determinar si puede ser un recurso para un futuro proyecto deportivo o un ‘tesoro’ del que sacar provecho», publicó.
En ese escenario, Loyola podría continuar como una pieza considerada para el intento de retorno a la máxima categoría o transformarse en una opción de venta para Pisa, pese a la alta inversión realizada por el club italiano para incorporarlo.